Vive y deja vivir. El lema tan sencillo y complicado para la gente. Hay un colectivo de gente, o puede ser hasta una parte de nosotros, no lo sé. Lo que sé es que el colectivo de gente, es seguro que existe.
Hagas lo que hagas, o digas lo que digas, algún día quedará grabado en algún lugar del mundo. O eso es lo que me hace pensar la gente. A lo mejor generalizo, pero seguro que nadie es consciente del peso que llevo ahora mismo en mi alma. Me pesa todo.
¿A qué viene lo de la gente que no vive ni deja vivir? No lo sé ni yo, yo solo sé que a veces me gustaría ir a algún lugar en que nadie supiera mi nombre, en que no me juzgaran y la gente no tenga dobles caras.
Las dobles caras.
A eso me quiero referir. La gente que no es transparente, me pone de los nervios. Siempre tiene que haber alguien en que creas confiar, y a los segundos te demuestran que son lo contrario, que no puedes confiar del todo en ellos. Pero eso no se ve a los pocos meses de conocer a una persona, se puede ver a los años. Cuando la confianza da asco. Cuando ya sabes su puntos débiles que algún día te gustó tanto descubrir. La INconfianza. Es un punto el cual ya te decepcionas con sólo mirar a esa persona. Cuando darías lo que fuera para que pase un segundo de lo que te está pasando. Vive, y déjame vivir.
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