Quiero hablar de como el orgullo te come el alma. El rencor y el orgullo creo que son dos armas que te creen poder hacer más fuerte que los demás, por eso lo expresas. Si me has dicho que no, no esperes a que te diga que sí. Ese sentimiento me mata.
Orgullo es también dejar de hablar a una persona, o perder el contacto con una tontería, unas simples palabras que como en mi caso, han acabado con una amistad de toda la vida. Me arrepiento. Pero no se como volver atrás.
Además, llevo toda mi vida recibiendo insultos como: Esta niña es estúpida, borde, sosa, etc, y no es que lo sea, simplemente es que a veces me canso de aguantar a gente que se pasa la vida cometiendo errores ridículos y que dejan pasar oportunidades. Gente ingenua.
Dicen que me comporto de diferente manera con mi familia que con mis amigos, pero qué queréis que os diga, es que mis amigos me llegan a entender más que cualquier familiar mío.
Aunque los padres sé que son las personas que menos daño te pueden hacer (o solo en mi caso) no puedo, repito no puedo dedicarles toda la confianza que quieren que tenga con ellos, y no es culpa de ellos, solo que ellos me ponen límites, y me meten ideas en la cabeza que no me hacen sentir bien. Sentimientos que a lo mejor no hubiera tenido nunca si no me hubieran inculcado eso.
Yo los quiero mcuho, pero es que me hacen tener mil y un complejos en toda mi persona, complejos de cómo actuar, de cómo vestir, de cómo ser, de cómo debe ser mi cuerpo...
Creo que eso no se le debería hacer a los hijos, pero repito, no es culpa de ellos.
He comenzado hablando del orgullo y he terminado con los padres, por algo será. No sé ni lo que escribo.
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