viernes, 22 de noviembre de 2013

Cambiar.

No entiendo el porqué una persna deja de ser lo que es por estar con otra persona.
Tu novi@ es tu novi@, pero imagínate que no estará allí para siempre. Imagínate por sólo un segundo que esa persona te fallla. ¿Entonces qué? ¿Vas a llorar cual niño  pequeño que se le ha muerto la madre?
No hay que vivir de esos sentimientos. No digo que sean malos, son buenos, pero todo en el extremo es excesivo, MUY excesivo. Sacar todo lo que llevo dentro por aquí, porque en verdad nadie me escucha, y si lo hace, pues me acabo callando para que no se aleje de mí. Estoy harta de ver solo ñoñerías sin sentido que algunas caerán en el vacío tarde o temprano. BASTA de sonrisas falsas, de piropos, de amor idídilico y concentrémonos en el amor de verdad, el que se siente y no se dice, solo porque no encuentras palabras. El amor que te complementa como persona, no el amor que es tu vida. Basta, por dios. Me duele saber que personas que antes estaban muy unidas a mí se alejan precisamente por eso, por no ser conscientes de que hacen daño ignorando a la gente. Haciendo de esa persona su dios. No saben el dolor que hacen. Cuando pienso en un futuro me da el pánico, porque sé que todos se van a ir, que voy a acabar igual que alguna gente, y no quiero, no, no quiero. Tengo una ansiedad grande y por eso advierto a la gente que no debe depender de alguien para sentirse mejor, hay una ecuación para la felicidad.
Puede que yo sepa mucho o que no sepa nada.
Puede que yo sólo sea una niña o bien sea yo la mayor.

Quién sabe.

Lo que sé, es que eso me ha pasado ya casi 3 veces. ¿Y resultados? Ninguno en absoluto. Cambiar por una persona solo hace que alejes a las personas de tu alrededor, dejar de ser tú mismo, que es la cosa más bonita de la tierra, a excepción de la libertad. Nada de los cambios que he realizado me ha valido para nada. Cuano mis amigos me decían que se sentían como yo me siento ahora, no me lo creía, y decía que no era para tanto. Pero ahora me doy cuenta de que sí, es para tanto. No se tiene que vivir pretendiendo ser alguien que no eres. Tengo muchas ganas de alejarme la gente, pero hay algo que no sé explicar que no me deja, que no puedo. Tengo heridas abiertas del pasado otra vez, un pasado lleno de dolor y de penas, en el que he aprendido a sobrevivir y que nada me salía bien. A lo mejor lo único que pretendo es que la gente llegue a pasar por lo que yo he pasado, con el dolor de verte sola, sin nadie que te apoyase, ni rogiera tus lágrimas del desamor. Nadie. Eso me llena de absoluta tristeza, porque le va a pasar a gente que quiero, que quiero demasiado, y no, no.

Sólo quiero que toda esta gente se dé cuenta de que nada es para siempre.

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