sábado, 28 de marzo de 2020

Crecer

He vuelto donde puedo ser yo. Con una copa de vino escribo esto, encerrada en mi casa y con tiempo de reflexionar. Sabía que este tiempo me iba a ir bien, porque era uno de mis objetivos para este año.

He caído, he pensado inconsciente y me he juzgado. He sacado conclusiones erróneas, he llorado y he estado en estado de éxtasis. No quiero decir que estas sensaciones me han hecho involucionar, porque de todo se puede sacar provecho y si mi cabeza ha decidido que sea así, que así sea. He estado actuando sin pensar y entrando en una espiral de mentiras, pero por mi propio bien. Aunque esas mentiras no eran más que ficción, me he sentido libre. Y feliz.

Pero es hora de volver a la tierra, y escribo esto sin saber todavía cómo. No he llegado, estoy en descenso. He caído en un par de reflexiones a las que he llegado cuando he parado. Cuando he parado de actuar, cuando me he cuestionado esos pensamiento  el por qué son mentira. Teniendo tiempo en mi soledad, sin personas que me quieren, sin ver la luz del sol, sin nada en lo que apoyarme.

Querer no estar sola puede que sólo sea un fruto de mi baja autoestima. Cuando me noto más feliz y más llena es cuando estoy con gente que me aprecia, así anulo todos los pensamientos que tengo sobre mí misma y dejo que los pensamientos de los otros (donde luzco yo idealizada) sea mi persona.

Ni siquiera estoy segura de si la gente me idealiza, ahí es donde recae mi falta de autoestima. Entonces, ¿Me idealiza en verdad la gente o solo me convenzo de que lo hacen para justificar que nadie me conoce en realidad y por ende nadie me puede querer?

Necesito conocerme a mí misma, y leyendo los post que voy escribiendo por ahí nunca lo he llegado a hacer. También pienso que es algo en lo que todo el mundo piensa. ¿Se puede conocer uno mismo del todo? ¿Y una persona externa? Yo digo que no, al menos a lo segundo.

Pienso eso porque yo misma me he expuesto a idealizar a personas que están igual de rotas que yo. Querer hacerlo ha sido idea mía, por encontrar algo que me llene. Pero me he dado cuenta de que no vale la pena porque al cabo del tiempo lo voy a desidealizar y me va a doler.

Qué terrorífico es el amor. Me doy cuenta cada año que pasa. Es una máscara preciosa que sucumbe y luego deja asomar una personalidad totalmente diferente y oscura. Esa cara tarda en salir, porque uno cae en maravillarse con la cara bonita. Pero cuanto me hago más mayor más la veo antes. Es un privilegio lo que digo, pues no me dejo caer en mentiras. Pero caigo igual.

El concepto "mentira" para mí tiene el sentido de "ilusión". No tiene un contexto negativo, aunque lo podría ser. El amor es una mentira pero sin el contexto negativo.

Tengo que aprender de mí, de mis experiencias y tengo que encontrarme, esa ardua batalla que me trastoca año tras año. Lo voy a intentar, por mí.

La gente que me rodea me aprecia y me quiere, ya es hora de que lo haga yo sin perderme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario