Y, al final de todo proceso, me quedo sola. Porque es así, cuando todo cambio termina, cundo sucede cualquier cosa, te queda el yo, tú mismo, tus pensamientos, tu soledad y tu angustia, Da igual cuantos amigos tengas, cuantos familiares, siempre te vas a quedar sola. Desde que mueres hasta que naces otra vez. Solos. En el mundo. Como si no fuera suficiente la opresión i el castigo de una sociedad capitalista hecha para mentes obtusas, se añade la propia obstrucción de lo tuyo, la opresión y el acecho de un régimen provocado por las personas de tu entorno para ahogarte, para presionarte y que acabes dándote cuenta de que estás sola, completamente, da igual cuanta gente te rodee, siempre vas a quedar tú y la música.
Con el tiempo te das cuenta de que no habrá nadie como tú, nunca, que siempre tendrás rasgos de semejanza con otra gente, pero nunca vas a encontrar a nadie afín a ti. Nadie con quien poder pasar una vida sin tener ganas de mandarlo todo a tomar por culo.
En definitiva, nacemos solos, crecemos solos y morimos solos.
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